Cornisas voladoras asuelan Santiago (cuide su cabezota)

Muy seguido me quejo de mi mala suerte. Más bien me río de las extrañas dificultades con que suelo golpearme la nariz frente a cuestiones que deberían resolverse sin mayores contratiempos. Quizás le pase a todo mundo, pero es común que termine preguntándome ¿cómo iba a salir fácil si podía enredarse?
Pero la semana pasada tuve [...]