A veces, la certeza te da en las narices

“Entristecido salí tras él con la canasta, una canasta impúdicamente enorme, que golpeándome las rodillas con su chillonería hacía más profunda, más grotesca la pena de ser pobre”.

Silvio (El juguete rabioso)

If you enjoyed this post, please consider to leave a comment or subscribe to the feed and get future articles delivered to your feed reader.

Comments

Aún no hay comentarios.

Dejar un comentario

(requerido)

(requerido)