Póngale nombre al…
Hace tiempo me estaba molestando no tener un nombrecillo poco a este blog. Pero bueno, esto en principio de veras era una bitácora. De hecho, pasó sus primeras semanas publicada y luego se fue a dormir por largos meses a mi laptop, donde servía como recordatorio de tips, anotaciones extrañas y sitio de experimentos.
Como no pensaba publicar algo de valor (aún no lo hago
), nunca le di una denominación específica, así que se fue quedando como fargus-blog, que es el nick que he usado desde hace unos años.
Para sacarme esta tonta espina de la pata le di vueltas -muy eventualmente- a varios conceptos extraños. Hasta que hace unos días, mientras revolvía papeles amarillos, di con algunas notas que había garabateado como texto para un diaporama que preparé en la universidad para el examen final del ramo de fotografía.
Era un diaporama con fotos bastante discretas en su calidad y que tenían como tema central la ciudad de Santiago. Las proyecciones eran acompañadas con una canción de Charlie Parker y unos textos que ni recuerdo.
El caso es que me encontré con un trozo de poema que pensaba usar para eso y que finalmente sólo quedó estampado en una libreta que por alguna extraña razón no se fue a la basura.
Por otra extraña razón me cito y elijo una línea de aquel poema perdido como nombre de este blog: Unsertrance.
Transcribo un trozo de ese escrito sin nombre y -para alivio del paciente lector-, aclaro que deje los rumbos de la poesía. Aunque nunca se sabe.
“estaré perdido entre las hojas
transeúnte hendido
entre el asfalto del silencio.
Pasajero inerte,
ardido transeúnte.
Espectador pasmado,
silente transeúnte.
Lóbrego artefacto,
pasmado transeúnte…
Un-ser-trance de calles como higuera
unsertrance de sornas y miseria
unsertrance con esquinas como velas
unsertrance con ventanas ahuecadas
unsertrance de astillas malgastadas
un
ser
trance”
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Comments
Eso es terrorismo intrafamiliar!
Por lo demás, la escasez de visitas a este blog se convertiría en una literal huida de los eventuales lectores. No es que me importe la fama, sólo que no me gusta sentirme tan solito en la blogosfera (existirá eso?)
.
Entonces te transcribo, tan solo para tu propio recuerdo y haber si te animas a retomar viejas prácticas que mantienen tibio el corazón…
Ya va siendo hora
Desde la antesala de la historia
viene de carrera la humana torpeza
se adelanta el galope terrible
secando el trigo abierto de esperanza.
Desde el parto de los siglos
viene la muerte arreando nuestras manos:
se afila la mentira,
se quiebran los cristales y sus aguas
los hombres trenzan sollozos de esquina.
El tiempo ha olvidado la huella primera
y ya va siendo hora entre estos días
de colgar algo más que lágrimas
en las paredes solemnes de museo;
hemos de escribir el surco
entre tempestades de injusticia
germinan más limpio el día
de los que en la carencia tejen esperanza
de los que esperan la nunca escrita
próxima carta.
Hemos de prender los faros de la verdad
agitar las cuerdas del camino cerrado,
hemos de construir sueños inminentes
pues otro siglo se pierde
y el sol de alumbrarnos se cansa.
Y tan solo por agrado me permitiré recordar otro:
Declaración Pública
No he venido a prometer,
ni derrocharé mi breve tiempo en explicar
mas me cuelgo en la pisadera de este autobús
y apoyo la contingente consigna
del oscuro suplementero
porque no he subido a vender, he subido a declarar.Me abstengo de corbata y recuerdos
de furia o de lustrosos zapatos
de sombreros y campanas
de esplendores y relinchos
de oraciones u oradores,
pues sólo necesito mi aliento
y un diminuto silencio
para lanzar mis suaves palabras, sin sello ni estampilla.No he venido a declararme poeta
ni a sentirme caballero o gran señor
no jugaré a ser pequeño dios
ni artesano de palabras
solo soy el clandestino espíritu
que en los muros imprime entre dientes: rebeldía.
Estos tienen muchos años, y probablemente algunos errores formales que por lo menos a mi el amor me impide ver. Sin embargo, me gusta saber que a tu corazón aún no le ponen ni corbata ni zapatos lustrosos. Espero volver a cumplir mi condena.
En realidad tienen una eternidad. Son de los diecitantos…
Bueno, ya está de muestra un botón, pero mejor dejas el resto en sus respectivas hojas
, mira que para sala de espantos no se necesita más muestra.
En todo caso, releer esas frases es un sano ejercicio regresivo.
Besos.






Eso de dejar los rumbos de la poesía me parece una verdadera estafa. Además de aquella amenaza de que iba a tener que “sufrir tus versos”, hay muchos trozos de tus escritos que me parecen inolvidables. Si sigues con esas amenazas, los publicaré aquí para que el lector opine. He dicho!