GDUS, NU, UNOPS… las siglas me tienen hasta el cuello

Lo que se suponía serían dos semanas relativamente relajadas en el trabajo han terminado en una corredera…

Por una parte, GDUS y sus talleres o más bien, GDUS y sus integrantes, me tienen un poco intranquilo. Estamos preparando relatorías que deberían realizarse en la Universidad Arcis para marzo y de veras me preocupa que, al parecer, la organización y sus componentes no están dando la nota para hacerse cargo de un proyecto que requiere varias horas de trabajo, pero por sobre todo, compromiso.


Es un poco decepcionante, pero no sólo en GDUS, sino en varios de los proyectos en los que participo parece que la gente necesita de alguien que esté diciéndole qué tiene que hacer y tirando un carro que me parece debería andar solo. Nunca me ha gustado esa forma de enfrentar las cosas, porque pienso que la libertad es sinónimo de acción, de responsabilidad, de hacer por uno mismo sin que nadie dicte nada. Además, no pocas a veces llego a sentir que poco puede llevarse adelante sin que exista una especie de gendarme en frente, vigilando, regañando, imponiendo.

Me han dicho varias personas “es que tengo mucho trabajo”, y claro, vivimos en un sistema laboral apremiante, que le muele las ganas a cualquiera. Pero cuando queremos hacer cosas, casi siempre encontramos el tiempo y la forma.

Puede ser que esté un poco cabizbajo y dándole mucha gravedad a la situación, pero me frustra que las cosas no avancen con mayor velocidad. De pronto se me olvida que hemos sido casi condicionados a no darnos por entero en proyectos que carecen de una retribución monetaria… Lo digo porque en esta dinámica social del ’sálvese quien pueda’, andar donando el trabajo y el conocimiento parece ser bastante anacrónico. Dormir-trabajar-evadirse-consumir-dormir parece ser la fórmula de la moderna felicidad, pero no me gusta y creo que no me gustará nunca. No me resigno.

Sip, estoy un poco pesimista. Pero bueno, el tiempo dirá :cry: .

¿Y las otras siglas?, bueno, parece que iré a Panamá a hacer una consultaría para un proyecto de la ONU y para encarrilarse en eso hay que lidiar con un montón de trabalenguas de entre dos y seis letras que apenas logro retener… Tengo que comprarme más RAM para meterme en la cabezota :P .

Pero no sólo las siglas me han dado trabajo. También estoy haciendo un curso sobre seguridad que exigen para contratarme, a pesar de que sólo sea por una semana. Se trata de un curso vía web sobre medidas de seguridad, las etapas de sus planes de alerta y otros cuidados para la salud del staff de esta organización, además de temas bastante más brutales como minas antipersonales, secuestros, encuentro fuerzas militares irritadas y otras delicadezas de la época en que vivimos.

Entre otros, he aprendido a negarme a tomar habitaciones en el primer piso de un hotel, al parecer ahí te puede alcanzar el fuego de algún conflicto. También tengo plena conciencia de la necesidad de tener comida, agua y pertrechos suficientes para 14 días, por si las moscas… El problema es qué haré con los 7 días de provisiones que me van a sobrar en esta ‘misión’, como literalmente le llaman.

Son sólo dos ejemplo, pero el material, bastante gráfico e instructivo, entrega tips para salvar el pellejo en caso de ataques sorpresivos, a tener actitud preventiva en aeropuestos y otros sitios públicos de lugares en conflicto, formas de contagio de la malaria, fases de un secuestro, manejo de muchedumbres… La verdad, ya estoy sintiendo que voy a Afganistán o Irak, sin embargo -por lo que recuerdo- Panamá City es una ciudad bastante más amistosa (y de paso se fueron los yanquies, por lo menos de la administración del canal :P ).

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