Monthly Archive for Enero, 2005

Egipto, la partida… el comienzo del retorno

Hace ya un par de semanas que llegué del viaje a Egipto. Aunque ya no tiene mucho de noticioso, publico aquí algunas notas de la travesía. Se trató de la maratónica ida Santiago - El Cairo… Algo así como veintitantas horas de incomodidad aérea.

Madrid, Barajas, lunes 10 de enero a las 6 de la tarde
(hora española)
Estoy en Barajas, algo aburrido. Llevo un par de horas esperando para tomar el vuelo hacia El Cairo después de haber pasado cerca de medio día en un asiento intermedio de clase económica, entre dos robustos alemanes que me han hecho recordar cuanto puede llegar a oprimir la falta de espacio.

Continuar leyendo ‘Egipto, la partida… el comienzo del retorno’

¿Por qué un blog?

La verdad siempre me pareció algo egocéntrico eso de andar contando cuántas veces fuiste al baño o que diario leíste esta mañana. Qué puede importarle al mundo lo bueno del desayuno o tu percepción del estado meterológico… Pero, de todas formas, terminé creyendo una buena idea esto de llevar una bitácora.

¿Para qué? Bueno, toda la vida, por necesidad u obligación, he terminado escribiendo sobre diferentes cosas… Comencé muy niño, haciendo canciones y algunos cuentos cortos. Creo que la pluma no se ha soltado mucho desde entonces, pero sí resulta (igual que antes) una surte de acción liberadora, como una forma de dejar ropajes ya gastados para calzar vestiduras más limpias, con menos andanzas, de esas que te dejan iniciar alguna pequeña aventura sin mostrar mucho del polvo que traes del último camino.

Sí, para eso inciar este recuento desordenado y sin mucho norte, este amasijo de letras sin mayores aspiraciones. Siempre escribí, por inspiración o para ganarme la vida, esta vez lo hago para lavar ropa :D

Si tropezaste con este sitio, te recomiendo reiniciar tu búsqueda. No encontrarás nada que cambie tu vida, aunque planeo vender alguna pulsera a futuro 8).

Si, por el contrario, te he invitado, algún nivel de afecto te tengo y seas bien recibido. Perdona lo alambicada de mi pluma y déjame algún mensaje por ahí, de seguro lo guardo para recordarte de cuando en cuando.